Tipos de bafles (cajas acústicas) para audio

Tipos de cajas acústicas para altavoces (bocinas). 

En esta ocasión hablaré sobre un tema importante y a veces confuso, los tipos de cajas acústicas que existen para altavoces y sus aplicaciones en sonido.

Caja acústica
Caja acústica

¿Bocina o altavoz?

Uno de los conceptos más importantes en el mundo del audio es el del altavoz. Un altavoz o altoparlante (loudspeaker) es el dispositivo que convierte la señal de audio (señal eléctrica) en sonido (variaciones de presión en el aire).

En algunos países es conocido con el nombre de bocina. Sin embargo este nombre no es correcto, pues bocina (horn) se refiere al dispositivo que tiene una forma similar al de una trompeta, como el que se ve en la imagen.

Altavoz con bocina
Altavoz con bocina

Así que solo ese tipo de altavoces podrían ser llamados bocinas, o mejor dicho, altavoz con bocina, pues la bocina es la parte cónica que se va expandiendo. La bocina ayuda a controlar la dirección del sonido y también mejora la eficiencia del sistema, es decir, ayuda a que suene más fuerte (más presión sonora) con menos energía.

Altavoz eletrodinámico

Este es el tipo más común. Se basa en principios electromagnéticos para funcionar. Tiene un cono que se mueve y genera variaciones de presión en el aire. 

altavoz
Altavoz electrodinámico

Hay de todo rango de precios y su calidad depende principalmente de la fuerza de su imán y del material con que está fabricado su cono. Se usan principalmente para reproducir frecuencias bajas y medias. También es conocido como woofer

Altavoz piezoeléctrico

Este es un dispositivo que es muy efectivo para generar altas frecuencias, por lo que suele ser usado como tweeter. No utilizan imanes ni bobinas, sino se basan en el efecto de algunos cristales para generar movimiento. Es común que usen dispersores de sonido en forma de domo, para mejorar la transmisión de agudos. 

piezoelectrico
Tweeter piezoeléctrico

No son muy eficientes para generar niveles altos de presión sonora (SPL), por lo que su aplicación más común es en sistemas de altavoces para estudio de grabación, casa o auto.

Altavoz de compresión

Es un altavoz que genera altas frecuencias, pero lo puede hacer con altos niveles de presión sonora (SPL). Por ello son los más comunes para aplicaciones de audio en vivo, sistemas para conciertos, etc.

tweeter de compresion
Tweeter de compresión

Debido a sus características acústicas, deben ser utilizados con una bocina (trompeta), que también ayuda a controlar la dispersión de los agudos que genera. 

¿Caja acústica o bafle?

Bien, ahora veamos que es una caja acústica, pues este es otro punto de mucha confusión. Es común llamarle bafle (baffle) al cajón en donde los altavoces son colocados. Sin embargo como veremos ¡no todos los cajones son bafles! El nombre correcto es caja acústica o caja de altavoces.

En el mercado hay una gran variedad de cajas acústicas. Cada una tiene sus pros y sus contras, así es que hay que entender que no hay ninguna caja perfecta. El tipo de caja elegida depende mucho del tipo de altavoz que estemos usando, pues cada tipo de altavoz tiene características físicas que deben ser complementadas con la cada adecuada. 

El diseño de cajas acústicas es un área de mucha especialidad, pues se requieren conocimientos avanzados para diseñar cajas que cumplan con los requisitos de alta calidad de sonido. Aquí están los tipos más comunes.

Bafle infinito

Este es el diseño que podemos llamar bafle propiamente. Se trata de una caja totalmente sellada. Su principio es aislar el frente del altavoz con la parte trasera. Esto evita que la onda sonora que sale por el frente del altavoz se cancele con la onda que se genera en su parte de atrás.

bafle
Caja tipo bafle

Su principal limitación es el tamaño, pues si se quiere una buena respuesta de bajos se necesitan cajas muy grandes. Su sonido es balanceado y con bajos suaves, por lo que no es la mejor opción para quien busque un sonido intenso de bajos. Por este motivo es popular en aplicaciones para guitarra o solo voz.

Caja de reflexión de bajos (bass reflex)

Este es uno de los diseños más populares. Su principio es aprovechar la onda trasera del altavoz para generar resonancia en la caja y que esto aumente las frecuencias bajas del sistema. Para ello utiliza algún tipo de tubo u orificio que debe ser cuidadosamente diseñado (en su tamaño y número) de acuerdo a las características del altavoz y a la respuesta deseada.

bass reflex
Sistema bass reflex

Este diseño permite crear sistemas con buenos graves sin necesitar cajas tan grandes. Por ello es muy común en monitores de estudio, pero también en sistemas profesionales de sonido en vivo, amplificadores para bajo, subwoofers, etc.

Bocina para graves

Como el nombre lo indica, este diseño usa una bocina (trompeta) pero lo hace a través de un cajón tipo "laberinto" que se va expandiendo. Algo semejante al diseño de una tuba o corno francés.

bocina de graves
Bocina para bajos

En este sistema no vemos el altavoz porque se encuentra en la parte angosta de la bocina al interior del cajón. Su diseño y construcción son bastante complejos. Como todos los sistemas de bocina, es muy eficiente, por lo que puede generar altos niveles de presión sonora y controlar un poco mejor la dirección del sonido.

Es común ver estas cajas en subwoofers de alto rendimiento, para uso en conciertos o sistemas de sonorización profesional. Su principal desventaja es el gran tamaño y peso que suelen tener. 

Arreglos lineales (line array)

Merecen una mención especial las cajas usadas en los arreglos lineales de altavoces, pues muchas veces se cree que se trata de otro tipo de caja. En realidad, éstas suelen ser tipo bass reflex, como ya vimos. 


Su peculiaridad es que están diseñadas para poderse apilar fácilmente una sobre otra. Así los altavoces de cada caja queden muy cerca a los de la caja vecina. Con esto se consigue el efecto de "línea" entre los altavoces tanto de agudos como de medios y así se puede controlar mucho mejor la dirección del sonido. 

Actualmente son los sistemas más populares para sonorización y audio en vivo a gran escala. 

Como vemos, el mundo de los altavoces es muy amplio y aquí solo menciono los conceptos más básicos. Si quieres aprender más sobre Ingeniería en audio y sonido, te invito a que tomes mi curso online de Fundamentos de Ingeniería en Audio. Más info aquí.

Cinco pasos para montar un Home Studio

Puntos básicos para armar tu Home Studio en 2021 

En este artículo explicaré los 5 puntos principales que debes cubrir para empezar a armar tu estudio de grabación casero, también conocido como Home Studio.

Home Studio
Home Studio

La producción musical fue durante muchos años un arte accesible solo para algunos cuantos. Esto era debido al elevado costo de tener un lugar y equipo adecuados para grabar y crear música. 

En la actualidad (2021), el desarrollo de la tecnología ha permitido que sea mucho más accesible tener las herramientas necesarias para producir música desde casa. Esto ha generado una gran cantidad de estudios caseros, y que muchas personas puedan adentrarse a la producción de música, ya sea como hobby o como una profesión.

Si te interesa empezar en el mundo de la producción o grabación de música, aquí están los cinco puntos que debes cubrir para montar tu Home Studio.

1. Lugar de trabajo

Lo primero que debes tener es un lugar de trabajo. En este sentido, hay estudios en los que se usa alguna habitación desocupada, sin embargo, es muy común que un primer lugar sea ¡tu recámara! 

En realidad, el espacio requerido para hacer un estudio casero no suele ser muy grande. A medida que te vas desarrollando en la producción musical, es posible que requieras de mayor espacio. Por ejemplo, si más adelante necesitas grabar a otros músicos o instrumentos complejos como una batería. Pero si vas comenzando, es viable que encuentres algún pequeño lugar en tu departamento o en algún rincón de tu casa.

Lo que es muy importante es que este lugar pueda cerrarse para evitar molestar a los demás con el sonido generado y que los ruidos externos tampoco te molesten.

Es ideal que este lugar tenga un tratamiento acústico adecuado. Sin embargo, este es un tema muy complejo para abordar aquí, pero en este artículo puedes leer más información al respecto.

2. Computadora

El siguiente elemento básico es una computadora en la que puedas correr el software que usarás. Hay excelentes opciones tanto en Mac, como en Windows e incluso Linux.

El tipo de computadora que decidas usar depende mucho de cuál es el software con el que prefieras trabajar, pues algunos son solo para Mac o solo para Windows. 

En este artículo explico más a detalle los requisitos mínimos de una computadora pensada en la producción de música y audio.

3. Software

El software más usado en la producción y grabación de audio son las Digital Audio Workstation, mejor conocidas como DAW. Hay una gran variedad de opciones, para todos los gustos y presupuestos. 

La realidad es que la mayoría de DAW's ofrecen funciones similares y es difícil decir cuál es "la mejor". Por lo general, la mejor termina siendo la que más le acomoda a cada quién. Es recomendable probar los demos de algunas de ellas y, una vez que encontramos una que se nos agrade, mantenernos con ella hasta dominarla. Es mejor ser experto en una DAW, que saber usar cuatro DAW's a medias 🧐.

Aquí están las más populares según el sistema operativo en que trabajan, sin un orden en particular:

Windows/Mac

Cada una de ellas tiene sus características específicas que las distinguen, pero en general, con cualquiera se puede hacer un gran trabajo. La mayoría tienen versiones gratuitas limitadas o demos por 30 días para que puedas probarlas.

4. Interfaz de audio

La interfaz de audio es el dispositivo que nos permite meter y sacar audio de la computadora. La mayoría de ellas se conectan por USB, aunque hay otras opciones. 

La interfaz es básica para obtener un buen sonido, tanto al grabar como al reproducir audio. Las tarjetas de sonido que tienen la mayoría de PC's no ofrecen buena calidad de audio, por lo que siempre será más recomendable una interfaz.


5. Sistema de monitoreo

Finalmente, es básico tener un sistema para escuchar lo que estamos haciendo. Aquí tenemos dos opciones: usar monitores de estudio o usar audífonos.

La mejor opción son los monitores o altavoces para estudio. Con ellos podemos evaluar de manera más certera nuestra mezcla. La desventaja es que el sonido de los monitores es afectado grandemente por la acústica del lugar. Entonces, si la acústica de tu lugar de trabajo es muy mala (muchos ecos, resonancias de bajos, etc.), no podrás tener una experiencia adecuada aún usando los mejores monitores del mundo.

Por otro lado, los audífonos te permiten trabajar sin molestar a nadie más, suelen ser más económicos que los monitores y no son afectados por la acústica de tu estudio. Sin embargo, su principal desventaja es que no te permiten escuchar la imagen estéreo de manera realista. 

Esto significa que tus mezclas podrán sonar muy bien en los audífonos, pero te costará más trabajo conseguir que suenen bien en otros lugares (en la sala, en el auto, en un sistema de sonido, etc.). Además, la mayoría de audífonos generan fatiga más fácilmente, por lo que necesitas descansar más seguido que cuando usas monitores.

Elementos opcionales

Hay otros elementos que quizás no sean obligatorios para muchos, pero también suelen ser básicos. 

Micrófono

Si necesitas grabar voz o algún instrumento, tener al menos un buen micrófono será algo esencial. En este artículo puedes comenzar a aprender sobre los tipos de micrófonos disponibles para cada aplicación.

Controlador MIDI

Los hay de diversos estilos, pero el más común es un teclado musical. Aunque pareciera tratarse de un sintetizador o pequeño piano, en realidad un controlador MIDI no genera ningún sonido, sino que "dispara" los sonidos que producen los instrumentos virtuales dentro de la DAW. Por este motivo suele ser mucho más económico que un sintetizador normal. 

El controlador facilita la secuenciación o grabación MIDI en la DAW. Sin embargo, para sacarle el mayor provecho, es bueno saber un poco de piano básico.

Este elemento es opcional, pues también es posible grabar y programar música usando el mouse y teclado de la computadora. 

Así que ahora ya tienes una guía para empezar a producir música ¡desde la comodidad de tu casa! 😄

El acorde menor (triada menor)

¿Cómo se formar un acorde menor?

Las triadas

Un acorde es un conjunto de tres o más notas. Las triadas son acordes básicos de tres notas. Entre las triadas básicas tenemos las triadas mayores, las triadas menores, las aumentadas y disminuidas. En este artículo veremos cómo construir una triada menor a partir de cualquier nota. 

Acorde menor
Triada de C menor

El estudio de la armonía nos permite saber cómo combinar notas musicales de una manera agradable. Uno de los puntos básicos es saber hacer acordes. Los dos acordes más usados son los acordes mayores y los acordes menores. 

El nombre de mayor o menor viene del intervalo de 3ª que forma el acorde. En general, podemos decir que los acordes mayores tienen un sonido más "alegre" o "vivo" y los menores un sonido más "triste" o "melancólico". Esto es algo subjetivo, pero mucha gente los identifica auditivamente de esta manera. 

Formando acordes usando intervalos

Existen varias maneras de formar un acorde menor. Una de ellas es usando intervalos. Empezamos con cualquier nota que será nuestra tónica o raíz, y de ahí y tomamos un intervalo de 3ª menor. Por ejemplo, si la tónica es C, la 3ª menor será Eb. Para la última nota, tomamos un intervalo de 5ª justa a partir de la tónica (C). En este caso, G es la 5ª justa de C. 

Así, la triada de C menor estará formada por las notas C, Eb y G.

Otro ejemplo, para la nota Bb. Formamos una 3ª menor y una 5ª justa de Bb. En este caso serían D y F respectivamente. Entonces la triada de Bb menor será: Bb, D, y F

Como vemos, este método es muy sencillo si conocemos los intervalos. En caso de que tengas duda sobre intervalos musicales, puedes ver este artículo.

Formando acordes usando semitonos

Otra alternativa fácil de usar, es contando semitonos. La fórmula para la triada menor es 3, 4. Esto significa que, partiendo de nuestra tónica, contamos primero 3 semitonos y después, justo desde esa nota, contamos 4 semitonos. 

Por ejemplo, en el caso de la tónica C, contamos 3 semitonos a partir de C, esto nos lleva a Eb. Ahora, partiendo de Eb, contamos 4 semitonos. Esto nos lleva a G. Como vemos, el resultado es el mismo, las notas C, Eb y G.

Contar semitonos es mucho más fácil si tenemos un teclado musical a la vista. Quizás esta forma es más sencilla de aplicar para quien no tiene muchos conocimientos de armonía. Sin embargo, es recomendable conocer los intervalos y practicar también usando intervalos al construir acordes.

Cifrado de un acorde menor

El cifrado se refiere a la manera de escribir el nombre de un acorde de una manera simplificada. En el caso de las triadas menores, hay dos formas comunes de escribir su cifrado. Una es usando una "m" minúscula, y la otra es usando un pequeño signo de menos "-". Tú puedes usar el que prefieras, una "m" o un "-", solo procura ser consistente en la manera que elijas.

Por ejemplo, estos son cifrados válidos para distintos acordes menores:

Cm, C-    Do menor
F#m, F#-    Fa sostenido menor
Bbm, Bb-    Si bemol menor 


Si quieres reforzar esta información, aquí dejo un video en donde puedes ver la teoría en acción 😄

 

4 Procesadores Básicos para Masterizar

 Los 4 procesadores de audio más comunes al masterizar una canción. 

En esta ocasión hablaré sobre cuáles son los tipos de procesadores (plugins o hardware) de audio más usados en una masterización (mastering) de música.

Masterizacion

La masterización es el proceso final en una producción musical. Es en esta etapa donde se hacen los últimos ajustes al audio, se hace control de calidad del sonido y se le brinda a la canción el volumen e impacto final para poder competir con otras canciones de su mismo género.

El proceso de masterización es delicado en cierta manera, pues el ingeniero de mastering debe ser muy cuidadoso de no destruir la mezcla que se le ha entregado. Por el contrario, el objetivo debe ser optimizar la calidad del sonido, volumen e imagen estéreo; de modo que el track suene con una calidad comparable a otros tracks similares.

Durante mucho tiempo, el mastering había sido considerado una especie de "magia" que lograban los ingenieros de masterización. Sin embargo, a final de cuentas se trata de una serie de procesamientos específicos según la necesidad de cada canción. 

Es importante saber que cada canción tiene un sonido particular y, por lo tanto, no es recomendable usar la "misma receta" para todas las canciones. Es aquí donde la experiencia, conocimientos y el oído de un ingeniero de masterización pueden decidir qué procesamiento es el que requiere el track para sonar de la mejor manera. 

Dejando esto en claro, a continuación mencionaré los 4 procesadores de audio que no suelen faltar en una masterización de música, prácticamente de cualquier estilo.

1. Ecualización

Uno de los procesos que no suelen faltar es la ecualización. Durante la ecualización de audio se logran balancear las frecuencias de una canción. Esto resulta muy importante sobre todo cuando se trata de álbumes o EP's, pues en estos casos la masterización debe buscar que todos los tracks del álbum tengan un "color" similar que le dé cierta homogeneidad a la producción. 

Es normal que ciertos estilos musicales tengan mayor presencia de graves o agudos. En la masterización se busca conseguir este buen balance para que el track no tenga ni excesos ni carencias en todas las frecuencias. 

2. Compresión

Otro proceso básico al masterizar es la compresión. Los compresores sirven para controlar el rango dinámico de una señal. Esto ayuda a que que las diferencias entre las partes tenues y fuertes de una canción no sean tan grandes.

La cantidad de compresión empleada en la masterización suele ser moderada, pues en principio, una mezcla debe entregarse para masterizar ya con la compresión suficiente. De cualquier modo, en el proceso de masterización se suele agregar un poco más de compresión para lograr que la canción no tenga cambios de volumen demasiado drásticos.

La cantidad de compresión requerida en la masterización depende mucho del tipo de música. En general, estilos musicales más "naturales", como el jazz o la música de orquesta, requieren mucho menos compresión que otros estilos "más procesados", como el pop o hip-hop.

3. Limitador

Quizás el procesador más esencial en todo el proceso de mastering es el limitador. El limitador es una especie de compresor que se encarga de controlar los picos máximos de una señal. Esto es muy importante, pues de esta forma podemos asegurarnos de que las partes más fuertes de la canción no lleguen a saturar y distorsionar.

La cantidad de limitación también suele ser responsable del volumen final de una canción. Entre más limitación se use (es decir, si ajustamos el limitador de una manera más agresiva), mayor será el volumen promedio de la canción. Sin embargo, el usar demasiada limitación tiene el costo de agregar distorsión desagradable a la señal de audio.

Tal cantidad de limitación llegó a ser muy usada hasta hace algunos años, en donde el principal objetivo de los productores y clientes era conseguir el mayor volumen posible y a toda costa. La idea general es que, entre más fuerte suene, es "mejor". Sin embargo, no se consideraba la distorsión y pérdida de calidad provocada por tanta limitación.

Tal fenómeno es conocido como la "guerra del volumen" (loudness war) y se dio principalmente en la producción de CD's de música desde principios del s. XXI. Esto debido a que no existe ningún estándar que establezca el volumen que debe tener un CD profesional.

Afortunadamente, desde hace algunos años, el consumo de música en plataformas de streaming ha permitido que dichas plataformas normalicen el volumen de todas las canciones. Esto hace que las canciones que fueron producidas con mucho volumen, sean atenuadas. Así, se consigue que la mayoría de tracks suenen a un volumen similar, sin importar qué tanta limitación se usó en la producción original.

Por este motivo, ya no tiene mucho sentido aplicar limitación extrema con el fin de aumentar el volumen al masterizar. Así, los productores musicales e ingenieros de mastering se pueden enfocar en generar más impacto y calidad en sus producciones y no solo guiarse en sonar fuerte.

4. Excitador de armónicos

El último procesador que suele ser muy usado al masterizar es el excitador de armónicos o enhancer. Este procesador genera distorsión armónica de manera controlada. 

La distorsión armónica, correctamente aplicada, le da un sonido agradable a la señal de audio. Existen procesadores creados justamente con este propósito, sin embargo, es común que el ingeniero de mastering utilice otros dispositivos analógicos (o emulaciones digitales) para agregar una ligera distorsión a la canción que está masterizando. 

Entre los dispositivos más comunes para esto están:
  • Excitadores. Procesadores como el Aphex Aural Exciter, que agregan brillo a las grabaciones.
  • Preamplificadores de válvulas electrónicas o bulbos. Estos elementos agregan distorsión de manera sutil al audio. La calidad del sonido suele mejorar, dándole al audio una sensación de "calidez".
  • Grabadoras de cinta magnética. Pasar la señal de audio por un sistema de grabación de cinta también genera armónicos agradables al oído y controla los picos extremos de la señal.
  • Compresores analógicos. A pesar de que la función primordial de los compresores es controlar el rango dinámico, es común utilizar algunos de ellos para que agreguen distorsión armónica al audio. Esto depende del modelo de compresor, como por ejemplo el Fairchild 670.

La verdadera clave en la masterización es aplicar los procesos que sean necesarios y en la cantidad adecuada. Para esto se requiere de un oído entrenado y experiencia utilizando estos (y otros) equipos.

Si te interesa aprender sobre masterización, te sugiero que tomes mi curso completo de Masterización de Audio, en donde podrás aprender paso a paso cómo utilizar los procesadores aquí mencionados así como otros más que te ayudarán a comenzar tu camino haciendo mastering. 

Curso de masterización
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La vida en rosa, emblema musical francés

La Vie en rose, canción de Francia versión piano. 

La vida en rosa (La Vie en rose) es una canción francesa muy popular que se ha convertido en una especie de himno de la cultura francesa. El tema fue compuesto en 1945 por el compositor Louiguy y la letra por la cantante Edith Piaf, que fue quien la llevó a la fama. 

La vida en rosa en Paris
A pesar de tantos años, esta canción es una de las más populares a nivel internacional. Ha sido interpretada por numerosos artistas, como: Bing Crosby, Dean Martin, Louis Armstrong, Grace Jones, Bette Midler y Donna Summer, entre otros.

También podemos encontrarla en un gran número de películas, como: WALL-E, Inception y A Star is Born, entre las más recientes. No hay duda de que la seguiremos escuchando en nuevas producciones, en donde se requiera una referencia típica de Francia.

La letra habla de amor y de la sensación que se tiene al estar enamorado, pues cuando es así, uno ve "la vida color de rosa". Aunque se hay hecho versiones a otros idiomas, sin duda el francés original funciona de manera perfecta para este bello tema.

Musicalmente, la melodía es muy hermosa. De hecho en mi opinión, es la melodía la que ha hecho a este tema un emblema para Francia y para el mundo. En la construcción de la melodía, destaca el sonido del acorde Maj7 (que usa un intervalo de 7ª mayor) durante los primeros compases. Esto le da ese sonido bello e interesante, pero sin sonar simple.

Aquí está una versión para piano de esta melodía. Espero ayude a más de uno a ver "el color rosa" en cada día de nuestras vidas.